Próxima Estación..... El Copago
Hace mucho tiempo que los profesionales del sector sanitario (y otros que no lo son) hablamos de una medida que queremos utilizar, pero que no nos atrevemos a poner en práctica por su excesiva impopularidad: El copago.
Sabemos que se gasta mucho en el sector sanitario, demasiado en ocasiones, y aunque no existan muchos datos que demuestren que se puede gastar menos haciendo lo mismo, o incluso más y mejor, tenemos que barajar las opciones que menos nos afecten en nuestro día a día. Es más sencillo el copago.
Tenemos identificados los aspectos "culpables" de este gasto desorbitado: los medicamentos, la gran cantidad de gente que se atiende en los servicios públicos sin que coticen a la seguridad social, la crisis, universalización, incremento de hospitales y de la población..... y por supuesto, el uso indebido que hacen los pacientes de los recursos y servicios sanitarios.
Al igual que sabemos que se gasta mucho de manera innecesaria, también sabemos que el sistema está "viciado"; es improductivo (y con esto no quiero decir que las personas no trabajen), ilógico, desproporcionado, injusto, desigual, y podemos incluir todos aquellos adjetivos que definan o describan un uso no racional de los recursos sanitarios.
El sistema sanitario podemos compararlo con una hoguera que quema todo el combustible que le echemos, que nunca se apaga, y que si seguimos echando más combustible, se lo "comerá" y seguirá haciéndose más grande; unas veces dará demasiado calor y otras muy poco, pero casi nunca dará el que debería dar en cada momento.
Mi opinión es que el sistema sanitario debe cambiar su modelo productivo (insisto en que no se trata de trabajar más y en peores condiciones), debe hacerse valedor de si mismo, y esto debe partir desde dentro. Hay muchas soluciones y cambios que se pueden desarrollar para consumir de mejor manera los recursos.
Me parece injusto que el paciente sea el que tenga que pagar la falta de gestión y organización que existen en ocasiones, y de la cual no tiene culpa. Me dirán que si tiene culpa por usar mal los servicios sanitarios, pero no olvidemos que es lo que le hemos ofrecido, vendido, y acosejado. Basta que al menos haya un solo paciente que esté actuando correctamente para que seamos injustos, mientras que si cambiamos nuestro modelo, no sólo no seremos injustos con nadie, sino que seremos mucho mejores. Además, desde el cambio organizativo podemos cambiar el comportamiento del paciente.
Intentemos otras soluciones, más cercanas y más resolutivas ante las verdaderas causas del problema. Optimicemos, seamos más responsables, analicemos nuestros datos y seamos críticos con la estabilidad y con lo que no nos haga innovar. La innovación no sólo es válida en las técnicas asistenciales, también lo son en la gestión, y por ello, para que la asistencia y los conocimientos cientifico-técnicos sigan evolucionando, la organización y gestión que les rodea en su desarrolloo debe evolucionar paralelamente.
En fin, creo que el copago es una estación en la cual, de momento, no deberíamos bajarnos. Pero todo se andará.



